En los últimos años se ha producido una creciente demanda de los alimentos de origen animal. Esta tendencia, que los expertos denominan "revolución ganadera", tiene doble cara: por un lado ofrece numerosas oportunidades a países en vías de desarrollo, pero por otro plantea nuevos riesgos a los que deben hacer frente los expertos en materia de sanidad animal.
Algunos de estos retos son la producción de productos animales de calidad y seguros y el control de enfermedades transfronterizas, entre las que se incluyen las zoonóticas.